Un “cappuccino” en la “Piazza Navona”.

Ya sabemos todos, por experiencia, que todo nos sabe mejor cuando estamos fuera de casa, de vacaciones, por eso dejarnos llevar por un recuerdo, a veces, no es demasiado real ni objetivo. Así y todo, me quiero dejar llevar por el sabor, el olor y la textura que dejó en mi un “cappuccino” que me tomé en la “Piazza Navona”, enfrente de la “Fontana dei Quattro Fiumi”. Cansados de callejear, esquivando la lluvia y los charcos, decidimos sentarnos en la terraza de una cafetería de la plaza, aun a sabiendas que el precio de la consumición no sería barato, pero un día es un día.  Enseguida un camarero nos atendió, primero en Italiano, luego en un más que aceptable Español. Mi mujer tenía ganas de tomarse un tiramisú, yo pedí un “cappuccino”. Aquí empezamos a dejarnos llevar por el recuerdo, evidentemente agradable, su olor intenso, su color vistoso y sobre todo su sabor. Tomando aquel café, un día lluvioso, felizmente cansado y en aquella plaza llena de gente, sin importar demasiado el agua, es un recuerdo que merece la pena repetir.

 

 

 

 

 

 

 

Roma es sí es un monumento, el “cappuccino” que me tomé, es parte de esa grandiosa obra. Entre sus ruinas, que quieren levantarse y decirnos “seguimos aquí a pesar del hombre y sus desmanes”, el “cappuccino” y el tiramisú, encontramos un lugar con encanto, porque a veces lo más simple se convierte en algo mágico, no hace falta la última luz de la tarde o la montaña más alta para crear una situación que nos encanta y nos deja un recuerdo especial.

Sobre jcu

Administrador de los foros en udias.com (comparte y aprende). Programador en lenguajes PHP, MySQL, Velneo y FileMaker. Asesor en implantación y usos de Internet.