Capadocia desde un globo

Una experiencia que no se puede dejar pasar. Si tienes la oportunidad de montar en globo en Turquía, a pesar del precio, unos 350 euros, móntate y disfruta.
Todo empieza antes de que salga el sol, te montan en unos minibus y sales en dirección a Göreme, alrededores. Te preparan un te y unas pastas mientras ves como se van inflando los globos. Poco a poco crecen, se hacen grandes, enormes… a lo mejor es el efecto de la mañana, pero parecen inmensos fantasmas que quieren tocar el cielo. Te acercan hasta el globo en el que vas a montar, no hay escaleras  ni nada para subirte a la barquilla, ellos te ayudan y subes como buenamente puedes.

Ahora empieza lo  bueno, lo maravilloso. El globo se va elevando despacio, parece que unas manos invisibles lo llevan en dirección al cielo. Empieza a amanecer y el espectáculo está servido, decenas de globos realizan la misma operación de despegue sin ni siquiera rozarse.
Por detrás de una montaña se deja ver el sol, el amanecer desde un globo es en sí mismo  «un lugar con encanto» y mágico. Subes, bajas, te desplazas… solo el soplo esporádico del quemador del globo rompe un silencio profundo, que te ayuda a disfrutar de las impresionantes vistas, la Capadocia vista de un globo gana en belleza y se puede comprender toda su grandiosidad. El tiempo, que en su silencio parece estancado, paradójicamente pasa tan rápido que cuando más están disfrutando, empieza en aterrizaje. Si tienes suerte y no hace mucho viento, aterrizar no te impresiona demasiado, la barquilla se arrastra por el suelo hasta que finalmente se para y comienza el desembarco.
Cuando todo ha terminado, te sacan una botella de champan y todos brindamos alegremente por un vuelo feliz, agradable y entrañable. Este es un recuerdo que difícilmente se te borrará de tu memoria.

Sobre jcu

Administrador de los foros en udias.com (comparte y aprende). Programador en lenguajes PHP, MySQL, Velneo y FileMaker. Asesor en implantación y usos de Internet.