La península de la Magdalena

Personalmente me gusta disfrutar de este entorno cuando ya se han ido los turistas, los meses de primavera u otoño. Si subimos hasta el Palacio, nos encontramos unas vistas a occidente que nos relajan, y como hay poca gente, el silencio nos ayuda a pensar o a concentrarnos en todo aquello que queramos hacer y que requiera del silencio de  la naturaleza. Me gusta llevarme el portátil o la cámara de fotos y dejar pasar el tiempo. Mi recorrido favorito es empezar por la campa, según se entra a la derecha, para acercarme hasta la playa de «Los Bikinis», si tienes suerte puedes ver como un pesquero entra a puerto después de un día de faena. Continuando por el camino nos encontramos con una cuesta, pindia, que con tranquilidad se convierte en un paseo que desemboca directamente en el palacio. Antes de llegar al palacio, me paro a la derecha, desde donde se puede ver toda la grandeza de la mar, nuestra mar del cantábrico, inmensa.
En el palacio me paro poco, quizás por demasiado visto ahora me pasa desapercibido, pero merece la pena ver esta construcción maravillosa y bien conservada. Ya de bajada puedes ver las focas o los pingüinos y las carabelas y la balsa de Vital Alsar, parece mentira que se pueda surcar el océano en esas cuatro tablas.
Por último, te puedes perder y parar en el bosque que conforma el centro de la península, si tienes algo que hacer, que leer o simplemente para descansar, es un lugar ideal, sentado en la hierba. Dejarse ir y, si tienes suerte, tomar un poco el sol.
La península de la Magdalena, un lugar con encanto a visitar en Santander.

Sobre jcu

Administrador de los foros en udias.com (comparte y aprende). Programador en lenguajes PHP, MySQL, Velneo y FileMaker. Asesor en implantación y usos de Internet.